LAS COSTURAS DE EUROPA. UN NUEVO ENFOQUE DE LOS RETOS Y AMENAZAS QUE RODEAN A EUROPA. RUSIA, LA AMENAZA NO HA DESAPARECIDO.

Introducción.

El año 2014 es el año en que Europa volvió a sentir los aires fríos de guerras pasadas. Se han vuelto a configurar dos bloques contrapuestos. Otra vez el este contra el oeste y Rusia vuelve a ser una amenaza contra Europa, nunca tan evidente como desde los tiempos del muro de Berlín.

«Hace un año no podía haber imaginado que en el otoño de 2014 […], veinte años después del final de la Guerra Fría, el miedo a una guerra pudiera volver a Europa y que se pudieran cuestionar de nuevo principios que hemos llegado a aceptar como evidentes».

Son las palabras de Martin Schulz presidente del Parlamento Europeo en la Conferencia de Estrategia Europea en Yalta con motivo de lo ocurrido en Ucrania y la anexión de Crimea por parte de Rusia.

Lejos de resolverse el conflicto, la Unión Europea, una vez más, dio síntomas de su debilidad como agente de influencia ya no sólo en el exterior sino incluso dentro de Europa con la inacción como norma. ¡Aires fríos que recorren Europa! y la amenaza rusa envuelve ahora a los países bálticos, los nórdicos y las campañas de desinformación y las amenazas cibernéticas contemplan a toda Europa.

Las costuras de Europa, la debilidad de la Unión.

La frontera este.

Con el desmembramiento de la Unión Soviética, entre Europa y Rusia, Ucrania. Ucrania representaba la fruta prohibida tanto para la Unión Europea y la OTAN como para Rusia. Un pacto más allá de documentos, donde los actores principales se comprometían a no entrar ni salir de nada que significase un acercamiento claro y manifiesto de Ucrania a los intereses de uno u otro bando. Un frágil equilibrio entre bloques, que a día de hoy se ha constatado que todavía perdura (la división entre bloques) de una manera mucho más intensa de la que cabría esperar.

El coqueteo que hizo Europa con Ucrania fue peligroso (a tenor de los hechos posteriores). Jugó y juega a entrever la posibilidad de que Ucrania pueda ser miembro de la Unión Europea y el primer paso a dar sería la reciprocidad en las relaciones comerciales entre Europa y Ucrania, favoreciéndose Ucrania del mercado común europeo. Detrás de todo esto: intereses energéticos, materias primas, rutas de transporte… El precio: la ruptura del statu quo con Rusia.

La crisis se acrecienta con la mala gestión que hizo de la misma el por entonces presidente ucraniano Yanukovich dejándose querer por la Unión Europea y no queriendo dar la espalda a Rusia. Las revueltas internas aumentan entre partidarios de la Unión y los más cercanos a Rusia llegando el punto de inflexión el 22 de febrero de 2014 con la huida del presidente a Moscú.

El 16 de marzo de 2014 se lleva a cabo un referéndum para la consulta sobre la independencia de Crimea con el resultado de un 97% a favor. El 17 de marzo  se proclama independiente y solicita unirse a Rusia, adoptar el rublo como moneda oficial y el cambio de hora a la de Moscú.

Los aliados occidentales no lo reconocen. A lo que Rusia responde con las palabras de Alexander Grushkov, representante permanente de la Federación Rusa en la OTAN.

«No necesitamos una autorización de la OTAN y de la UE para actuar de conformidad con el derecho internacional. El referéndum de Crimea ha sido completamente legítimo. Considero que la Alianza, que se autodenomina club de estados democráticos debería reconocer este hecho y la elección democrática del pueblo de Crimea».

Siguiendo este hilo argumental, las declaraciones políticas se suceden. Las palabras del ministro de Asuntos Exteriores ruso Serguei Lavrov, son ejemplo de ello.

«Crimea tiene un significado inconmensurablemente mayor para Rusia que las islas Comoras para Francia o las Malvinas para Gran Bretaña».

Y Putin diría:

«Rusia no podía ignorar la petición de ayuda de Crimea, lo contrario sería una traición».

El descalabro llega con el trágico hecho del ataque al avión comercial de Malasya Air Lines MH17 que cubría la ruta Ámsterdam-Kuala Lumpur por rebeldes separatistas con un misil tierra-aire de origen soviético el 7 de julio de 2014 en la región de Donetsk a 40 km de la frontera rusa.

La respuesta europea de todo esto, siendo benévolos, sólo se puede catalogar en el mejor de los casos de tibia. Ante lo cual, es la OTAN la que planea una fuerza de respuesta rápida para proteger a sus miembros en la frontera este de Europa y el 1 de septiembre de 2014 la OTAN garantiza la seguridad a todos los miembros de la Alianza. Al tiempo, el por aquel entonces presidente de los EE.UU Barak Obama visita Estonia, y Francia congela la entrega de dos buques de la clase Mistral a la marina rusa.

Tras la cumbre de la OTAN en Gales se llega a las siguientes manifestaciones oficiales:

«Nuestra Alianza sigue siendo una fuente esencial de estabilidad en este mundo […]. La OTAN sigue siendo el marco transatlántico para una fuerte defensa colectiva y el foro esencial para las consultas y decisiones de seguridad entre aliados […]. La mayor responsabilidad de la Alianza es proteger y defender nuestros territorios y nuestras poblaciones contra los ataques […]».

Y de una manera más directa:

«Consideramos en los términos más enérgicos la escalada e intervención militar ilegal de Rusia en Ucrania y exigimos que Rusia retire sus tropas de Ucrania […]. Esta violación de soberanía e integridad es un gran desafío para la seguridad euroatlántica. No reconocemos ni reconoceremos la ilegítima anexión de Crimea por parte de Rusia […] exigimos que Rusia cumpla con el derecho internacional y sus obligaciones y responsabilidades internacionales […]».

Con la aprobación en el seno de la OTAN del NATO Readiness Action Plan se despliega una presencia aérea, terrestre y marítima continua en la zona oriental de la Alianza con el objetivo del aseguramiento y disuasión a partir de una respuesta flexible en función de la evolución del conflicto.

Para dar cabida a las disposiciones de la cumbre de Gales y conforme a la Conferencia de Varsovia de 2016 se materializa lo ya planeado también en anteriores cumbres: una Fuerza de respuesta NRF/VJTF  con el establecimiento de un mando y control rotativo y priorizando una planificación y ejercicios en escenarios de Defensa Colectiva. Cuatro batallones multinacionales liderados por EE.UU, Canadá, Alemania y Reino Unido desplegados en Polonia, Letonia, Lituania y Estonia respectivamente. Además, la misión reforzada de policía aérea en el Báltico.

Rusia aprovecha el 2015 para mejorar la presencia de su marina en el mar Negro, así como las estructuras logísticas, equipos, sistemas de armas, además de reforzar con misiles Triunph S-400 y cazas rusos la defensa de la península de Crimea.

En el 2016 y 2017 la flota rusa del mar Negro no dejó de aumentar con la presencia de los buques de la clase Almirante y con aviación naval rusa. Particularmente llamativo fue la llegada del portaaviones ruso Kuznetsov al Mediterráneo «escoltado» secuencialmente por más de 50 buques de la OTAN durante su travesía con la excusa de luchar contra el terrorismo en Siria.

La OTAN responde con las mayores maniobras militares desde la época de la Guerra Fría. En el 2015 tienen lugar en España, Italia y Portugal las maniobras militares denominadas Trident Juncture con la participación de más de 35.000 efectivos de más de 30 países por tierra, mar y aire. Sus objetivos con estas maniobras: adquirir entrenamiento y experiencia; examen y validación de la estructura de la OTAN; interoperabilidad y mejorar la defensa. Por supuesto, todo esto es el eufemismo acordado para referirse a una demostración de fuerza frente a Rusia.

El Báltico y los Países Nórdicos.

La situación en los países nórdicos y del Báltico no es mejor, incluso potencialmente están peor que en el frente ucraniano. La tensión bélica que se vive recrudece los escalofríos vividos durante la Guerra Fría. Los recrudece porque el equilibrio de poderes ha cambiado y hay más actores en escena. Los grandes líderes, no son ni tan grandes ni tan líderes. Europa ha cambiado y la geopolítica también. Sauli Ninistö, presidente de Finlandia y uno de los políticos mejor valorados en su país mantiene esta línea de pensamiento sabedor además del esfuerzo que hay que hacer para mantener un sólido equilibrio con su vecino, Rusia.

Con la anexión de la península de Crimea, la relación internacional con Rusia va a peor según el presidente Ninistö. Con 1300 km de frontera con los rusos y la bahía de Helsinki, la más grande del Báltico, a 200 Km de Rusia, el miedo a una invasión o una incursión rusa en territorio finlandés es evidente, máxime cuando los movimientos de tropas son cada vez más llamativos. ¿Qué ocurriría si se diese esta situación? que estaríamos en la antesala de una Guerra Mundial y el presidente finlandés añade: «todo el mundo lo sabe».

No es de extrañar que con todo esto, el Plan de Defensa del gobierno finlandés empiece: «Finlandia debe prepararse para el uso de la fuerza» y ha aumentado el número de efectivos militares a 50.000, además de un aumento de 230.000 a 280.000 reservistas de entre una población total de 5,5 millones y de los esfuerzos por modernizar sus equipamientos militares.

La amenaza rusa ha unido a los países nórdicos en una apuesta por la Seguridad y Defensa. Principalmente a Suecia y Finlandia (jugando Finlandia la ambivalencia que le da la geografía de país nórdico y báltico a la vez) que no son miembros de la OTAN.

El 90% de la población nórdica ve como la mayor preocupación la Seguridad y Defensa contra los rusos y se muestran cómodos en la cooperación militar. El servicio militar vuelve en el 2018 a Suecia, uniéndose así, a países que ya lo incorporan como Dinamarca, Noruega y Finlandia. El sueco Hans Wallmark, líder del grupo conservador dice:

«La amenaza es real y debemos expandir la perspectiva nórdica hacia los bálticos».

A mediados del mes de octubre de 2014 un minisubmarino extranjero navegó por aguas del archipiélago rocoso de Estocolmo. A partir de un análisis exhaustivo de las huellas del fondo marino se determinó que efectivamente se trataba de un submarino extranjero aunque sin conocer la nacionalidad. Sverker Göransson, comandante supremo de las fuerzas armadas suecas determinó:

«[…] Un minisubmarino violó el territorio sueco en octubre. De eso no hay ninguna duda, otras explicaciones alternativas pueden ser excluidas».

El primer ministro sueco Stefan Löfven calificó el hecho como de «muy grave» y «completamente inaceptable».

Como es de suponer, todas las sospechas apuntaron a los rusos, aunque ellos lo negaron sin demasiada rotundidad. Y es que no hubiese sido una acción aislada. Un año antes, en el 2013, dos bombarderos Tupolev Tu-22M3 escoltados por cuatro cazas rusos Sukhoi Su-27 simularon un ataque sobre Estocolmo y la Fuerza Aérea de Suecia no fue capaz de movilizar a ninguno de sus aviones.

Desde entonces la misión de la policía aérea que la OTAN tiene desplegada en el Báltico adquiere otro cariz. EE.UU trasladó 4 cazas F15 Eagle desde Reino Unido a Lituania haciendo un total de 8 cazas norteamericanos en misiones en el Báltico desde el Báltico. Se suman nuevos aliados y se refuerzan las bases repartidas también en Estonia y Polonia.

La OTAN registró durante el 2014 más de 100 incursiones aéreas de cazas rusos en el espacio aéreo europeo. Tres veces más que en el año 2013. La amenaza hoy sigue vigente.

La escalada de tensiones en el Báltico sigue aumentando. Estonia tiene 1,3 millones de habitantes y un cuarto de ellos se consideran rusos étnicos.

Ante el riesgo de amenaza rusa, el secretario de la alcaldía estonia de Narva Ants Limets dice:

«La llegada de los batallones de la OTAN es una cosa buena. Putin sabe que si muere un soldado inglés a manos rusas es muy diferente a que muera uno de aquí. Esto le hará pensárselo dos o tres veces antes de lanzarse aquí a una aventura como la de Ucrania».

Andris Razanas, director de planeamiento estratégico del ministerio de Relaciones Exteriores de Letonia confirma la amenaza constatando que Rusia lleva a cabo juegos de guerra en la frontera continuamente. Cazas rusos sobrevuelan el Báltico casi a diario; el gasto militar ruso ha crecido y la propaganda contra los estados del Báltico va en aumento.

En estos términos se pronuncia también Vaira Vike-Freiberga presidenta de Letonia en el periodo 1999-2007:

«El señor Putin siempre está poniendo a prueba los límites, como un niño de dos años. Se salió con la suya en Crimea y si siente que puede salirse con la suya aquí también, lo intentará».

Polonia es uno de los pocos países de la OTAN que supera el 2% de su PIB en Defensa y además ha ampliado la cooperación bilateral en materia de Defensa y Seguridad con EE.UU aprovechando el reciente encuentro con el presidente norteamericano Donald Trump [1].

Sin embargo, también Polonia evidencia la desunión real que existe en Europa a la hora de demostrar una postura firme frente a la amenaza, con la cumbre de la Iniciativa de los Tres Mares (TSI) creada en agosto de 2016 por el presidente polaco Andrzej Duda y su homóloga croata Kolinda Grabar-Kitarovic. Esta cumbre está formada por 12 países colindantes por los mares Báltico, Negro y Adriático. Once de los doce países son excomunistas más Austria, mostrando abiertamente una división entre la vieja Europa y la nueva.

Un ejemplo más de las inquietudes de Europa del Este sobre las amenazas rusas fueron las maniobras ZAPAD de septiembre de 2017 que movilizaron a 100.000 militares rusos. Estas mismas maniobras contemplaron en el año 2013 un simulacro nuclear sobre Varsovia.

Con el ejercicio de estas maniobras, Moscú incumplió, una vez más, el documento de Viena de la OSCE, que estipula que todo ejercicio militar que implique más de 9.000 efectivos militares debe ser comunicado con una antelación mínima de 42 días y que si sobrepasa los 13.000 debe ir acompañado de una invitación formal a los otros 56 estados miembros para que despachen dos observadores cada uno [2]. Con todo ello, Varsovia y Vilna temen que Rusia aproveche estas maniobras para dejar equipos e instalaciones militares permanentes en Bielorrusia.

La European Leadership Network avisa de los incidentes graves que se están produciendo en el avance de la escalada de tensión entre Rusia y Europa. Destacamos dos.

El incidente ocurrido en marzo de 2014 en el que un avión comercial de Scandinavian Airlines procedente de Copenhague estuvo a punto de colisionar con una aeronave rusa que hacía un vuelo de reconocimiento y no había transmitido su posición. El segundo, el secuestro de un agente de seguridad de un puesto de control fronterizo en Estonia y por lo tanto en territorio OTAN. El agente fue enviado a Moscú acusado de espionaje.

El informe de la European Leadership Network dice: «la mezcla de una postura rusa más agresiva y la disposición de las fuerzas occidentales para mostrar su resolución incrementa el riesgo de escalada de tensiones accidental y de que se pierda el control».

Gales 2014 Enfatiza de manera muy enérgica la crisis de Seguridad que afecta al este de Europa. Los requisitos que la OTAN resuelve para la Defensa de Europa del Este  son el aseguramiento y disuasión y una respuesta flexible y escalable en función de la situación general de seguridad.

La tensión con Rusia se hace evidente con el punto uno de las declaraciones de esta cumbre:

«Las agresiones de Rusia contra Ucrania desafían nuestra visión de un conjunto europeo, libre y en paz. La creciente inestabilidad en nuestro vecindario meridional desde Oriente Medio hasta el Norte de África, así como las amenazas transnacionales y multidimensionales, también desafían nuestra seguridad. Todos ellos pueden tener consecuencias a largo plazo para la paz y la seguridad en la región euroatlántica y la estabilidad en todo el mundo».

La cuarta dimensión.

La cuarta dimensión de las operaciones militares también surge protagonista desde el Báltico. El ciberespacio, como la nueva dimensión militar, cobra más relevancia que las clásicas tierra, mar y aire.

En el año 2015 un informe del Consejo Atlántico y el Zurich Insurance Group concluyó que las tecnologías digitales harán crecer un 8% la economía mundial entre 2010 y 2030, pero que en el 2019 los costes de seguridad comenzarán a descompensar estos beneficios [3].

Estonia fue el primer país de la Alianza en sufrir un ataque cibernético a gran escala en la primavera de 2007. Desde el 2008 se encuentra en este país el Centro de Excelencia de Ciberdefensa Cooperativa en donde cada año se celebran los más amplios y complejos ejercicios técnicos en ciberdefensa.

Con el predominio de la guerra híbrida en la frontera este de Europa y por extensión en las regiones del Báltico, la OTAN creó la División de Desafíos Emergentes [4] (ESCD son sus siglas en inglés) para estar a la vanguardia en asuntos de seguridad energética, terrorismo, comunicaciones, no-proliferación, política nuclear o seguridad económica.

El Báltico sigue siendo una posición avanzada de alerta temprana donde Rusia juega a sus juegos de guerra. Por eso la OTAN abrió sus Centros de Excelencia en los países Bálticos.

  • Centro de Excelencia de Ciberdefensa Cooperativa, Estonia 2008.
  • Centro de Excelencia de Seguridad Energética, Lituania 2012.
  • Centro de Excelencia de Comunicación Estratégica, Letonia 2014.

La ciberdefensa liga de manera íntima con el aspecto de la información y comunicación, y dentro de la comunicación lo que son noticias veraces, verosímiles, adulteradas o tergiversadas, y las deliberadamente falsas comúnmente llamadas fake news.

La Globalización ha traído consigo una saturación informativa desbordante, elemento clave en la guerra híbrida. Hiper-abundancia de información especialmente en medios digitales y redes sociales.

Rusia, en los últimos años ha estado muy activa en la difusión de este tipo de información (también China). El fin último es influir en la opinión pública y en el manejo de los flujos de información, como ocurrió en las últimas elecciones de los Países Bajos, o en Cataluña, mezclando de manera deliberada la actividad de hackers informáticos, filtraciones de correos privados, uso de robots, trolls, saturación de publicidad en redes sociales,… Todo para asegurar que las audiencias (favorables y adversarias) reciban la información que interesa que reciban de manera premeditada.

El Centro de Excelencia de Comunicación Estratégica situado en Letonia, tiene mucho trabajo por hacer en esta materia y centra sus esfuerzos en el campo de la diplomacia, medios de comunicación, asuntos públicos, apoyo social, operaciones de información y operaciones psicológicas.

Breves conclusiones.

La debilidad de la Unión puesta de manifiesto en el desarrollo de los acontecimientos acaecidos en Ucrania y la extensión de la amenaza rusa en todo el este de Europa, el Báltico, norte de Europa y la amenaza cibernética que se cierne sobre toda Europa. La guerra híbrida como un nuevo enfrentamiento Europa-Rusia, que frente a la falta de liderazgo europeo se torna OTAN-Rusia.

Rusia, en las amenazas y retos europeos es una costura más que acrecienta las incertidumbres de un futuro europeo. Junto a él, se encuentran Siria, el terrorismo, el Mediterráneo, el Bréxit, la falta de liderazgo político…

Que Europa rompa por la costura rusa está por ver, pero de ocurrir, significaría la rasgadura de todas las demás, precipitando acontecimientos que darían lugar a un conflicto mundial.

Sea como fuere, el enquistamiento de la amenaza rusa, su presencia latente en el este, sin tomar medidas más allá de las sanciones económicas puede hacer que el conflicto se retome con más virulencia de la acostumbrada pudiendo la Unión Europea no soportar el golpe, provocando también así una crisis mundial.

Sea como fuere, la amenaza rusa, una de las costuras de Europa.

 

 

 

[1] Informe semanal de política exterior, “Polonia se rinde ante Trump”, editado por Estudios de política exterior S.A., Nº 1043, fecha 17 de julio de 2017, PDF.

[2] Informe semanal de política exterior, “ZAPAD, maniobras bajo sospecha”, editado por Estudios de política exterior S.A., Nº 1048, fecha 4 de septiembre de 2017, PDF.

[3] Informe semanal de política exterior, “Guerra de la intoxicación”, editado por Estudios de política exterior S.A., Nº 1062, fecha 11 de diciembre de 2017, PDF.

[4] Rafael José de Espona, “Guerra híbrida y capacidades estratégicas de la OTAN: aportaciones de Lituania, Letonia y Estonia”, ieee.es Documento de opinión 55/2018, fecha 10 de mayo de 2018, PDF.