CUARTEL GENERAL DEL EJÉRCITO

Reportaje fotográfico por Carlos Delgado Fernández

El Palacio de Buenavista se encuentra situado en la madrileña plaza de Cibeles formando una majestuosa estampa arquitectónica junto al palacio de Telecomunicaciones (ayuntamiento de Madrid), el Palacio de Linares (casa América) y el Banco de España.

De la época de Felipe II, su aspecto neoclásico es gracias a la XIII duquesa De Alba en 1777. Fue ministerio de la Guerra, del Ejército, de Defensa y actualmente Cuartel del Ejército de Tierra.

JARDINES Y EXTERIORES

Tras la puerta de Embajadores, rematada por el escudo del Ejército de Tierra flanqueado por Marte y Minerva se tiene acceso al exterior del palacio y sus jardines. El diseño actual fue fruto del brigadier José María Aparici en 1870. Está catalogado de parque histórico y jardines de interés cultural por la Comunidad de Madrid.

Entre las especies que se pueden encontrar: el cedro de Líbano, tejo de Irlanda, secuoya californiana, pinsapo, castaño de indias, árbol de Júpiter, pino de París, arce negundo, camelia japónica, magnolia grandiflora, palmera canaria, cerezo, lilas…incluso un ginkgo biloba con más de 145 de antigüedad.

Continuando por el camino principal hacia la fachada principal del palacio, se sitúa la estatua dedicada al valor de José Alcoberro. En sus laterales se pueden leer; en el costado derecho: Covadonga 718, Navas de Tolosa 1212, Ceriñola y Garellano 1503, Pavía 1525, San Quintín 1557, Lepanto 1571; en el izquierdo: Almansa 1707, Bailén 1808, San Marcial 1813, Los Castillejos 1860, Baler y el Carey 1898, Posición de Igueriben 1921.

En el exterior, los últimos viernes de cada mes, se desarrolla, por el Regimiento «Inmemorial del Rey» el tradicional relevo de la guardia del Palacio de Buenavista y que alterna la modalidad de Carlos III y la de Alfonso XIII.

El Palacio de Buenavista fue testigo y protagonista de grandes acontecimientos de la Historia de España. Fue el primer edificio público de Madrid en tener luz eléctrica y en él se alojaron ilustres personajes históricos. Entre los que destacan Felipe II, la emperatriz María de Austria, viuda del emperador Maximiliano II. El XII duque De Alba, el mariscal francés Murat o José Bonaparte. El general Espartero, regente de España, el general Primo de Rivera o el presidente Manuel Azaña.

El ayuntamiento de Madrid regaló el Palacio al «príncipe de la Paz» Manuel Godoy que nunca llegaría a ocuparlo. Fernando VII intentó sin éxito convertirlo en Museo Fernandino (lo que posteriormente sería el museo Del Prado).

En 1870 moriría en palacio, tras el magnicidio perpetrado en la calle del Turco (actualmente calle Marqués de Cubas), el general Prim, ministro de la Guerra y presidente de Gobierno. Desde Palacio se dirigirían las guerras de Cuba, la Cantonal o la III Guerra Carlista. Durante la Guerra Civil fue sede de la Junta de Defensa de Madrid. Tras ella, ministerio del Ejército y ministerio de Defensa.

Fue casa de campo, residencia real, museo militar, palacio presidencial,  ministerio de la Guerra, ministerio del Ejército, ministerio de Defensa y desde 1982 Cuartel General del Ejército.

Soldado de los Tercios

Francisco Pizarro

El Cid Campeador

Hernán Cortés 

El patio de armas del Palacio de Buenavista adquiere su diseño actual cuando en en 1860 se construyen las alas que dan paso al patio grande y queda cerrado en 1876. Sus cuatro fachadas están flanqueadas por unas inmensas estatuas de bronce, obra del artista y militar, el coronel Antonio Colmeiro, que representan la evolución del soldado español

En la fachada oeste están representados el conquistador Francisco Pizarro y Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. En la fachada este: Agustina de Aragón y Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán. En la de acceso norte, el conquistador Hernán Cortés y don Pelayo. En la sur, el soldado de los Tercios y el soldado español del siglo XX.

Don Pelayo

Agustina de Aragón

El Gran Capitán

Soldado del siglo XX

ESCALERA DE HONOR Y VESTÍBULO

La entrada al Palacio se hace por la denominada Escalera de Honor. De un solo tiro, con dos descansos intermedios y peldaños de una sola pieza de granito, al igual que las cuatro columnas de estilo toscano que encontramos mientras ascendemos por ella. La balaustrada realizada en jaspe gris es, sin duda, uno de los elementos más destacados de esta escalera.

El final de la escalera, rematada con dos pedestales sobre los que descansan sendos jarrones de bronce fundidos en la Real Maestranza de Artillería de Sevilla en 1880, nos da acceso al vestíbulo o distribuidor, en donde destaca un excelente tapiz del siglo XVII titulado Victoria de Tito, procedente de los fondos del Museo Nacional del Prado. En una de las esquinas de la estancia el busto del Gran Capitán realizado en bronce pavonado. 

Las paredes del vestíbulo, revestidas con mármol, están decoradas con columnas de orden jónico.

Frente al vestíbulo y sobre la escalera, una pequeña corona de laurel dorada con dos nombres de batallas que sintetizan el honor de las armas españolas: Lepanto y Gembloux.  Junto a estas dos grandes batallas, también encima de la escalera, en los laterales: Callao, Treviño, Baler, Caney, Cavite, Santiago de Cuba, San Marcial, Arlabán, Castillejos, Tetuan, Villarobledo, Sagunto, Numancia, Covadonga, Roncesvalles, Clavijo, Simancas, Navas de Tolosa, Rocroi, Almansa, Villaviciosa, Ceriñola.

En el frente, flanqueando la corona de laurel: Orán, Otumba, Pavía, Mulberg, San Quintín, Gravelinas, Amberes, Trafalgar, 2 de mayo, Bailén, Gerona, Zaragoza.

ANTESALA, DESPACHO DEL JEME Y SALONES TENIERS Y GOYA

La antesala, con el cuadro de la reina Isabel II sosteniendo a la infanta Isabel como protagonista, nos lleva a la izquierda al despacho de trabajo del Jefe del Estado Mayor del Ejército presidido por un retrato actual del rey Felipe VI. A la derecha a los diferentes salones.

La primera sala que encontramos es la Sala Teniers con ricos tapices confeccionados por la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. A continuación la Sala Goya, en alusión a los tapices de esta estancia. La mesa situada en el centro del salón estilo imperio ha sido utilizada históricamente a lo largo del siglo XIX y principios del XX para reuniones del ministerio de la Guerra y, en ocasiones, del Consejo de Ministros. En ella celebró su último consejo el Rey Alfonso XIII, antes de partir al exilio, y Manuel Azaña el primero de la II República.

SALÓN DE AUDIENCIAS

La estancia fue despacho de Godoy, se puede observar, por encima del espejo el busto dorado de Manuel Godoy, el Toisón de oro, corona ducal y una nave (por su condición de Almirante General). Durante más de un siglo fue despacho del Ministro de la Guerra, del Ejército, o de Defensa (según la época). En la actualidad es utilizado para audiencias solemnes.

Del mobiliario destacan, la mesa de despacho, cuyo tablero está datado de la época de Felipe V y el diván en el que se le practicaron las primeras curas al General Prim tras el atentado que sufrió en la calle del turco (hoy Marqués de Cubas) y que finalmente le costaron la vida. La tapicería ha permanecido intacta desde aquel fatídico día como homenaje al insigne general.

SALÓN DE BATALLAS, ANTESALA DE LOS PASOS PERDIDOS Y COMEDOR DE GALA

La antesala de los Pasos Perdidos destaca por la bóveda de medio cañón con casetones dorados.

La Sala de Guerra debe su nombre por los cuadros de la Guerra de los Treinta Años. Sus cuatro esquinas están coronadas con los emblemas de las cuatro órdenes militares medievales: Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa. En el centro una mesa estilo Luis XV con una escultura de Carlos III a caballo. El grandioso espejo es, en realidad, un ascensor oculto blindado durante la II República.

El Comedor de Gala tiene como protagonista un enorme tapiz titulado El Desafío del Vizcaíno y Aventuras de los Molinos.

SALONES QUIJOTE Y PRIM

El nombre de la sala Quijote se debe a la colección de tapices que se pueden encontrar en sus paredes y que fueron confeccionados en la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara a mediados del siglo XVIII.

La sala Prim, se llama así, por ser el lugar donde la viuda del general Prim recibió el pésame de Amadeo I de Saboya, tras su proclamación como rey de España. Destaca de esta sala además del retrato de Prim, el cuadro de la batalla de Tetuán (1860) con Prim a caballo cargando sobre el enemigo.

SALÓN EMBAJADORES

Es el salón más espacioso de todo el Palacio. Paredes enteladas de color rojo y una bóveda que es protagonista indiscutible. A ambos lados de la bóveda encontramos representaciones del Ejército y la Marina a través de grandes personajes de su historia.

Créditos.
Fotografías: Carlos Delgado (ECH elcaminodelosheroes.com)

Bibliografía:
https://ejercito.defensa.gob.es/palacio_buenavista/index.html

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