MI QUERIDO ALMIRANTE, MI QUERIDÍSIMO JAVIER

En la memoria del almirante Javier González-Huix

Mi querido Almirante, mi queridísimo Javier,

No hay manera de que recuerde mi infancia y no estés tú, Cristina o Cris. Javi y Pablo más pequeños también estaban ahí. No hay manera, porque mi infancia eran los muñecos de Máster del Universo y me acuerdo perfectísimamente de cómo me hacías rabiar con Skeletor y He-Man. Estábamos destinados en Cartagena por aquel entonces y no sería la última vez.

No hay manera porque recuerdo como si fuera ayer, la estampa de mi abuela en un columpio del Club Naval de Cartagena y ahí también estabas tú. Yo no lo recuerdo, pero siempre, siempre que nos veíamos salía a la palestra la anécdota de los pitufos, donde Cris y yo, escondidos de nuestros mayores nos pintábamos de betún de arriba abajo para parecernos a ellos.

No hay manera de recordar mi infancia sin que no estés tú, porque cuando mi padre salía a navegar tú estabas ahí para nosotros. Un día de Reyes especialmente, cuando la niñez todo lo puede y todo lo cree, tú hiciste para que la ausencia de mi padre fuese menos ausencia. Años más tarde, otra vez en Cartagena, vecinos en el Poblado Naval, me acogisteis en vuestra casa, era la época del Álborán y Terranova, y tu mando en el Tramontana, mi primera y única vez que vi un submarino, ¡no pude tener mejor anfitrión!

Queridísimo Javier,

Decidiste entregar tu vida a España, sirviendo en la Armada y encima en la mejor brigada que ha pasado por la Escuela Naval de Marín, desde luego no te has equivocado de camino. Seguro que fue arduo y lleno de sacrificios, pero rebosante de plenitud.

Tu dedicación a España, tu sentido del deber, tu humanidad, siempre fueron tus divisas. Mi padre me lo recuerda, aunque no haga falta que lo haga.

También en Madrid y en mis momentos de debilidad, estuviste ahí, y cuando me embarqué en esto de El camino de los héroes, ahí estabas tú también.

Caminando entre los recuerdos de una vida… así empieza el memorando de El camino de los héroes, nuestro memorando, un camino que se inicia sin egos, que lo recorren quienes tienen madera de líderes, ese eres tú Almirante, y que hacen del polvo del camino pátina de liderazgo, buscando lo más para España y lo menos para ellos, haciendo así, de la senda recorrida, el camino de los héroes, tu camino Javier.

Entrada anterior
Citas, arengas y curiosidades XXXVII bis
Entrada siguiente
Citas, arengas y curiosidades XXXVIII bis

4 Comentarios. Dejar nuevo

  • LuisNavia-Osorio
    5 diciembre, 2020 9:41

    Gracias por estas palabras tan bonitas a un gran marino y mejor persona. Los q tuvimos la suerte de conocerle y tratarle somos conscientes de una gran pérdida. Todo nuestro cariño para Cristina y sus hijos.

    Responder
  • Francisco Romero Garat
    5 diciembre, 2020 20:01

    ¡ Bravo, Carlos! Qué bien lo describes, entrañable, cercano, alegre, cultísimo, dicharrachero, gran padre, marido, abuelo, compañero…y sobre todo, amigo.

    Responder
  • Augusto Conte de los Ríos
    6 diciembre, 2020 7:05

    Gracias Carlos, estando yo de AN de primer año en la Fragata Cataluña, Javier me metió el gusanillo de submarinos. Fueron muchas partidas de cartas después de la guardia de media, horas de madrugada que robábamos al descanso. Yo para escuchar y él para lo que mejor sabía hacer, ser un líder y una bellísima persona. DEP.

    Responder
  • Fernando Escondrillas
    7 diciembre, 2020 17:12

    Lo habéis calcado. Grande Javier!!!

    Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Menú
PAGE TOP