Marta Besada. La familia en las Fuerzas Armadas.

En El camino de los héroes tenemos la oportunidad de hablar con Marta Besada. Marta es una artista gallega que sabe experimentar como nadie con los colores, texturas, diferentes materiales, una pintura que ha sabido evolucionar, crecer hasta encontrar un estilo propio, capaz de jugar con las tres dimensiones, por eso sus obras tienen dinamismo, profundidad, captan la atención del observador y provoca un equilibrio de sensaciones. Podéis echar un vistazo en su página web: www.mbesada.com

Marta está casada con un militar, tiene hijos, tres hijas para ser exactos y forman una familia estupenda. En El camino de los héroes y desde nuestro espacio: Defensa, Cultura, Divulga, conversamos con Marta sobre Cultura de Defensa. El punto de vista de quienes están detrás del profesional de las Fuerzas Armadas. La labor callada de la mujer, del marido, de los hijos… una labor en equipo como veremos a continuación.

La Cultura de Defensa desde el punto de vista de la sociedad civil, en este caso las familias. Las familias en las Fuerzas Armadas.

El camino de los héroes. Hola Marta, ¿Qué tal estás? Muchas gracias por atender la llamada de El camino de los Héroes.

Marta Besada. Hola Carlos, gracias a ti. Me hace mucha ilusión que El camino de los héroes haya pensado en mí para esta entrevista. 

ECH. La primera pregunta es obligada ¿qué entiendes por Cultura de Defensa?

MB. Para mí la Cultura de Defensa significa conocer nuestra historia, aprender a valorar e identificarte con tu país mediante las acciones de nuestras Fuerzas Armadas y poner así en valor la labor que hacen, por supuesto. 

EHC. Es sin duda un término difícil de definir ¿crees que hay una divulgación suficiente, asequible, sobre Cultura de Defensa para el público generalista, para la sociedad en general?

MB. Llevo casi 14 años casada con un militar y antes de eso nunca había tenido ningún vínculo con este mundo, ni familia militar; por lo tanto puedo decirte por experiencia propia que sí existe un gran desconocimiento de la labor que hacen y de su función para la seguridad y estabilidad de nuestro país.

EHC. Para El camino de los héroes tú formas parte de la Cultura de Defensa. Las familias en las Fuerzas Armadas ¿son las grandes olvidadas en términos de conocimiento para el gran público?

MB. Para el gran público las familias simplemente estamos ahí, detrás de un uniforme. No creo que seamos de gran interés para el gran público la verdad.

ECH. Ya nos has dicho que tu marido es militar ¿En cuántas ciudades has vivido? ¿Crees que la sociedad en general es consciente de los sacrificios que tienen que hacer las familias de los militares, como por ejemplo la movilidad?

MB. Pues actualmente me he mudado a mi quinta ciudad. Pero eso, si te digo la verdad, nunca me ha parecido una desventaja, sino la mejor parte de este mundo. Aprendes a abrir tu mente, a simplificar y a priorizar. Otra cosa son todas las complicaciones que siempre nos encontramos con cada mudanza y que a veces debes resolver en muy poco tiempo, colegio para todos, un alquiler asequible, papeleo…

La gente no creo que sea consciente en absoluto de los sacrificios que hacemos, pero es que tampoco nadie se lo ha dicho. En general solo se ven los actos militares que es algo muy llamativo y bonito, a la vez que emotivo, o la gran labor que hacen en zonas de conflicto,  ayuda humanitaria, etc.  Nosotras, las familias, aparentemente no jugamos ningún papel cara a la sociedad, simplemente estamos. 

EHC. Hoy en día si en una familia no entran dos sueldos es complicado llegar a final de mes. En las familias militares esto no siempre es posible. Háblame de la conciliación familiar.

MB. La conciliación, ese gran desconocido para todos. Hoy en día es muy difícil hacer eso que llaman conciliar en cualquier ámbito, pero ya si tu marido es militar y cada dos por tres te mudas de ciudad, no sueles tener familia cerca y estas una media de 6 meses al año sola, la cosa tiende a complicarse significativamente.

Antes era más habitual que la mujer se quedase en casa llevando esa gran empresa que es la familia; ahí es nada. Hoy en día nosotras también tenemos nuestra carrera y queremos desarrollarnos profesionalmente, nos queremos sentir realizadas más allá del ámbito familiar pero, las alternativas para conseguirlo no suelen ser las mejores o incluso a veces son inexistentes. La conciliación es equilibro y ese equilibrio no puede depender solo de uno.

ECH. Marta, el periodo que más tiempo has pasado sola por misión de tu marido ¿cuánto ha sido?

MB. Seis meses ha sido la misión más larga.

ECH. Y ¿cómo se lleva?  ¿Alguna receta?

MB. Supongo que cada una lo llevamos lo mejor que podemos y no creo que haya una receta única. Para mí, vivir el día a día y no pensar a largo plazo. 

ECH. Tienes tres hijas, ¿para ellas es más duro?

MB. Cuando eran pequeñas sí, mucho. Porque no lo entendían. Se enfadaban con el mundo e incluso no querían hablar con su padre por teléfono cuando llamaba. Con el tiempo, se dan cuenta de que ese es su trabajo y por lo tanto nuestra vida. Y si falta en un cumpleaños, por el día del padre o en Navidad, guardan con la misma ilusión ese regalo hasta su vuelta o le cuentan con pelos y señales su día como si estuviese ahí, sentado a su lado en el sofá. 

ECH. Hemos hablado antes de los diferentes traslados y ahora de tus hijas. Los cambios de colegio, la infancia, pre adolescencia, adolescencia, si eso ya es difícil de lidiar, imagino que en vuestro caso tendrá un plus de complejidad.

MB. Los niños te aseguro que son los que mejor se adaptan a los cambios y siempre te sorprenden. Es cierto que llega una edad que ya es muy difícil decir adiós a los amigos, pero siempre acaban encontrando el lado bueno, haciendo ese nuevo mejor amigo en cada ciudad y bueno, está claro que hay momentos en los que siempre sale el por qué me haces esto y no quiero vivir ahí… pero en cierto modo yo creo que eso les hace fuertes, ser más adaptables. Aquí yo creo que juegan un papel fundamental los hermanos. A mí siempre me ha fascinado ver como mis dos hijas mayores hacen piña entre ellas ante lo nuevo, se preocupan la una de la otra y se crea entre ellas un vínculo muy especial. 

ECH. Imagino que habrá un componente de orgullo muy importante también. Vuestro compromiso con España y la sociedad está fuera de toda duda.

MB. Eso es algo que yo he tenido que aprender con el tiempo. Como te decía al principio, en la sociedad hay un gran desconocimiento no solo de Cultura de Defensa sino de la realidad del día a día, del sacrificio por algo que es más grande que tú y cuando nunca has vivido eso no es fácil asimilarlo o entenderlo. 

ECH. Con todo lo que estamos hablando, imagino que los valores serán importantes.

MB. Siempre, es una base fundamental para educar a tus hijos, para saber vivir en sociedad y tener una base sólida como persona, y es que hoy en día es una dificultad añadida ya que muchas veces te da la sensación de ir a contracorriente. 

ECH. ¿Cómo es el día que tu marido se va de misión?

MB. Sinceramente, en mi casa una tragedia, jaja. El día se nos hace eterno a las niñas y a mí, aunque después sabes que te metes en la rutina y todo pasa, pero ese día es así y ya está. Es más, nunca lo hemos ido a despedir, no soy capaz.

ECH. ¿Y el día de regreso?

MB. Ya unos días antes de que vuelva, en casa las caras cambian mucho, hablamos de hacer mil cosas cuando llegue y las niñas siempre le preparan sorpresas. Y ya ese día es lo más, sobre todo cuando tienes niños pequeños y lo viven con una emoción inmensa. Es un día súper emotivo en el que se te olvidan de golpe los meses que haya estado fuera y lo que hayas podido pasar tú.

ECH. El que fuera almirante de la flota ahora ya retirado, Juan Rodriguez Garat, dijo una vez: “ El que se va recibe la compensación por su sacrifico en beneficios personales y profesionales(…) pero la familia se queda aquí, está igual de separada y no tiene en general, el agradecimiento que requiere” ¿algo que añadir?

MB. Me parece una realidad con la que seguramente todas las familias nos sentimos identificadas. Siempre estamos muy presentes en muchos discursos de las Fuerzas Armadas agradeciendo nuestra labor, que sin nosotras no sería posible y es de agradecer que así lo vean y lo sientan.

Lo que realmente necesitamos, las familias, es visibilidad, muchas veces llevamos una carga grande que no siempre se ve. El principal bienestar del militar está en su familia, en su día a día, y si eso falla, todo se ve afectado: la próxima mudanza, no encuentras casa, escasean las ayudas, no encuentras colegios para tus hijos, el papeleo no llega a tiempo, destinos de un año, destinos forzosos… muchas veces es más complicado de lo que parece y todo eso afecta a todo el núcleo familiar y no siempre se piensa en la familia. Al final somos un equipo y necesitamos que todos los miembros del equipo estén bien para que funcione.

EHC. Estudiaste Bellas Artes y has expuesto tu obra en galerías tanto aquí en España como en el extranjero, incluso en Nueva York, recibes encargos de todos los rincones de España. Eres una persona activa… ¿positividad a tope? ¿es difícil de compaginar el trabajo con las largas ausencias?

MB. Reconozco que necesito estar activa, y si ya todos sabemos que llevar una familia es un trabajo 24 horas los 365 días del año, a veces uno necesita tener algo más allá de la familia y de ser madre. Necesitaba desarrollar mi carrera y trabajar y como hacerlo fuera de casa me suponía un trastorno importante, ya que las mudanzas constantes y largas temporadas sola no son muy compatibles, decidí ser mi propia jefa. 

Es difícil compaginarlo con las ausencias de mi marido si, ya que cada poco tiempo eres tú la que lleva la carga de absolutamente todo y en tres o seis meses pasan muchas cosas, y si no trabajas por el día porque alguna niña está enferma pues lo haces por las noches y por supuesto ponerse una enferma no está permitido bajo ningún concepto jaja.

ECH. No hemos hablado de tu marido porque la protagonista eres tú, pero me imagino, que aún con las ausencias, toda la familia formáis un gran equipo y habrá un cierto orgullo por la profesión militar ¿Es así?

MB. Si no formásemos equipo no sería posible ni asumible este tipo de vida la verdad. Orgullo, claro que sí. Yo he ido descubriendo esta profesión poco a poco a través de mi marido, era una gran desconocedora del trabajo, los sacrificios y la exigencia que esta conlleva. 

ECH. Gracias Marta por compartir este rato con nosotros, darnos tu opinión y poder conocer un poquito más a aquellos que están detrás de nuestros militares. Vosotros, sin ninguna duda, formáis parte, claro que sí, de la Cultura de Defensa. Desde El camino de los héroes, lo digo muchas veces, la Cultura de Defensa es más fácil de sentirla que de definirla. Acabamos con una frase. Las familias: orgullo de las Fuerzas Armadas.

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