Para ellos los fusiles eran algo sagrado, y conocían los obuses de cinco pulgadas. Hablaban con condescendencia de la guerra y se preocupaban por los víveres. Eran los marines, los veteranos […] Eran la vieja guardia de los marines estadounidenses, que consideraban al ejército su hogar y la guerra una ocupación, y que transmitieron su ánimo, carácter y opiniones a los valientes y numerosos voluntarios que llenaban las filas de la brigada de marines…
— John W. Thomason Jr. (1893-1944), Fix Bayonets! (Nueva York: Charles Scribner’s Sons, 1926).
