De mi puño y letra
Autoridades
Fernando García González-Valerio
Teniente General Jefe del Estado Mayor Conjunto

Estado Mayor Conjunto de la Defensa

La coordinación en el nivel estratégico-militar

Hace algo más de tres años, fui nombrado Jefe del Estado Mayor Conjunto, principal órgano encargado de asesorar al Jefe del Estado Mayor de la Defensa en la definición de la estrategia militar, el planeamiento militar, el desarrollo de la fuerza y la conducción estratégica de las operaciones. Venía de una experiencia de mando a todos los niveles en la estructura del Ejército de Tierra tras casi cuatro décadas de servicio.

[P]rocedente de mandar la División de Castillejos, una Unidad con casi catorce mil Soldados y cuatro Brigadas de combate.

Al llegar al Estado Mayor Conjunto, procedente de mandar la División de Castillejos, una Unidad con casi catorce mil Soldados y cuatro Brigadas de combate. El cambio no pudo ser más espectacular ni más desafiante, por venir del nivel táctico, de mandar una unidad, que tenía que compartir el esfuerzo con la preparación tanto del Cuartel General de la División como de sus Brigadas, y pasar al nivel estratégico militar.

La experiencia obtenida en el mando de unidades operativas me ayuda a tener siempre presente las necesidades reales cuando se toman decisiones en diferentes niveles aparentemente alejados, pero cuya actuación diaria tiene un impacto directo sobre los niveles de mando subordinados. En esta situación tienes muy recientes los problemas reales del día a día, en cuanto a personal, su motivación, los materiales y su grado de operatividad, el nivel de adiestramiento y la tan necesaria munición para conseguir esa preparación.

Desde los niveles superiores tenemos que tener muy presente esa problemática y no nos podemos engañar del para qué de las Fuerzas Armadas y es para disuadir a un posible adversario y si esta disuasión falla, para defender a España, donde las unidades operativas estarán en primera línea con los medios de actuación que les proporcionemos y en el marco que desde los niveles superiores definamos.

[N]o nos podemos engañar del para qué de las Fuerzas Armadas y es para disuadir a un posible adversario y si esta disuasión falla, para defender a España.

En el nivel del Estado Mayor Conjunto, se hace prospectiva de cómo serán los posibles escenarios dentro de 15 años y el futuro del combate. Para ello se estudian tendencias, lecciones de los conflictos actuales (Ucrania e Israel), se mejoran los procedimientos y la doctrina. También se elabora la estrategia y el concepto de empleo de las Fuerzas Armadas, así como los posibles escenarios dónde desplegar.

En la situación estratégica actual y en un escenario tan absolutamente cambiante e incierto, en este momento, el nivel estratégico militar no puede ser más interesante.

Dentro de este escenario, trabajamos para poder disponer de una agilidad en la conducción estratégica de las operaciones, proporcionando al Jefe del Estado Mayor de la Defensa un conocimiento en tiempo real de la situación y gracias a las capacidades disponibles, pueda decidir con el mayor conocimiento posible de la situación y en algunas ocasiones en un espacio de tiempo muy corto. Un aspecto que considero muy importante y en el que en los últimos años hemos realizado un esfuerzo adicional para estar en condiciones de prevenir y responder a las situaciones cambiantes y exigentes a las que antes me refería.

En otro orden de cosas, vivimos en un escenario inversor, que está sirviendo para poner al día las capacidades que disponemos, recuperar alguna que hemos perdido por la obsolescencia de los materiales y para dotarnos de otras nuevas, que en un corto o medio plazo, incrementarán notablemente nuestra superioridad en el combate, junto con un ambicioso plan de municionamiento. 

Uno de los problemas en los que estamos trabajando es ver cómo los nuevos cometidos derivados de las nuevas capacidades se traducen en un incremento de personal. Teniendo en cuenta la alta  tecnificación de nuestras Fuerzas Armadas, este incremento tiene que ser tanto en calidad como en cantidad.

Otro de los desafíos es el de encontrar el equilibrio entre las capacidades que tenemos que tener en los cinco dominios en los que tenemos que estar preparados para combatir. Los conflictos más recientes nos recuerdan que no solo tenemos que actuar en los tradicionales ámbitos terrestre, marítimo y aéreo. El espacio y el ciberespacio son nuevos dominios que cobran una especial relevancia, sin olvidarnos del ámbito cognitivo, tan importante en el mundo actual. Nuestra responsabilidad es encontrar un conjunto de capacidades que nos permitan actuar de forma integrada y coordinada en los cinco dominios puesto que no podemos considerar de forma aislada cada uno de ellos.

Otro de los desafíos es el de encontrar el equilibrio entre las capacidades que tenemos que tener en los cinco dominios en los que tenemos que estar preparados para combatir.

Desde el ámbito conjunto tenemos que tener claro que sin un equilibrio adecuado, estaremos condenados al fracaso, especialmente si favorecemos a uno de los dominios, lo que sin duda iría en detrimento de los otros.

También hay que encontrar el equilibrio entre lo deseable y lo posible. La Defensa exige tener las capacidades más modernas y de último desarrollo si queremos tener la necesaria ventaja tecnológica ante posibles adversarios y también para poder ser interoperables con nuestros aliados.

Nuestra industria de Defensa es puntera en el mundo. Sin embargo, como sucede en la mayoría de los países, no cubre todas las necesidades de las Fuerzas Armadas para tener una alta capacidad de disuasión, respuesta y sostenimiento de las operaciones. Es necesario que establezcamos alianzas con nuestros aliados para disponer de capacidades que no puede proporcionar nuestro tejido industrial. La Defensa, para ser eficaz, tiene que disponer de esas capacidades y nuestra responsabilidad ante nuestros ciudadanos y nuestros Soldados, es el proporcionar los mejores recursos posibles para el conjunto de las Fuerzas Armadas. En este nivel en el que está el Estado Mayor Conjunto, no podemos olvidar que todo lo que se trabaja, planea y se lleva a cabo tiene que ser en exclusivo beneficio de nuestros Soldados, Marinos y Aviadores, que están en operaciones.

En este nivel en el que está el Estado Mayor Conjunto, no podemos olvidar que todo lo que se trabaja, planea y se lleva a cabo tiene que ser en exclusivo beneficio de nuestros Soldados, Marinos y Aviadores, que están en operaciones.

Esa juventud altamente preparada, emprendedora e ilusionada, que es fiel reflejo de nuestra sociedad es, sin lugar a duda, el recurso más valioso que se nos asigna a las Fuerzas Armadas.

Tenemos que proporcionarles las capacidades necesarias para que puedan afrontar cualquier desafío con garantías de éxito; lo contrario, sería faltar a nuestro compromiso. 

Y por supuesto, sin olvidar ni nuestros valores, marcados por las Reales Ordenanzas, referente y guía de los que vestimos el uniforme; ni nuestro cometido, conscientes de que el trabajo que hacemos hoy debe permitirnos disfrutar del momento, pero sin perder de vista por qué y para qué se lleva a cabo.

Espero que estas líneas ayuden a entender un poco mejor el trabajo del Estado Mayor Conjunto de la Defensa, fomentar la cultura de defensa y acercaros a la realidad de las Fuerzas Armadas españolas, vuestras Fuerzas Armadas.

Una importante responsabilidad y también un verdadero privilegio poder servir en el Estado Mayor Conjunto.

Fernando García González-Valerio
Teniente General Jefe del Estado Mayor Conjunto

– Fin –

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