EVOLUCIÓN DE LOS MÉTODOS DE CONSECUCIÓN DE LA INFORMACIÓN. VARIABLES Y CONSTANTES EN EL MUNDO DE LA INTELIGENCIA. LA INFORMACIÓN Y SU PROCESAMIENTO.

Los servicios de Inteligencia son en esencia y muy esquemáticamente organizaciones dedicadas por entero a obtener información y generar conocimiento. A tenor de estas primeras palabras podemos aceptar la definición que da Washington Platt sobre la Inteligencia:

“El conocimiento relativo a las capacidades, vulnerabilidades y posibles líneas de actuación de otras naciones”.

La concepción de la Inteligencia de un país: qué tiene que ser, o mejor dicho, cómo ha de ser hoy y en el futuro, es el dilema al que tienen que enfrentarse las direcciones de los sistemas de Inteligencia de los grandes países.

De la misma manera que los diferentes modos de enfrentamiento desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy han ido evolucionando, parece evidente que la Inteligencia también ha de evolucionar y adaptarse, aunque eso signifique redefinir el concepto mismo de Inteligencia.

Tiene mucho que ver en todo esto el entorno actual centrado en los dominios de la información, las nuevas tecnologías, las redes sociales, los nuevos programas de obtención y procesamiento de datos, comunicaciones globales,…

Dicho de otra manera, lejos de la rigidez de la actuación de las centrales de Inteligencia en el pasado y aún hoy ¿Cabría esperar de los servicios de Inteligencia, una actuación flexible, en función de las evidencias de un tiempo cambiante como el actual para hacer frente a conflictos y amenazas antes impensables como la cibernética o la asimétrica?

Lo único que podemos asegurar como constantes universales, antes y ahora, es que la información fue, es y será poder. La utilización efectiva de información en las decisiones como parte a tener en cuenta siempre estará presente en cualquier organización.

La incertidumbre es la segunda constante de la que podemos estar seguros. El principio de incertidumbre presente siempre y especialmente en el campo de batalla no lineal del que los conflictos asimétricos son protagonistas.

Lee S. Strickland, profesor en la universidad de Maryland y responsable del desarrollo de políticas de información y privacidad de la CIA dice:

“Para erradicar las amenazas, las municiones tácticas y la fuerza jugarán un papel extraordinario, pero es la información la clave para el éxito nuestra más efectiva herramienta de guerra”.

Los servicios de Inteligencia desempeñarán un papel fundamental en su labor de facilitar la toma de decisiones. No sólo en cuanto a la seguridad en el ámbito de la Defensa, sino también en el ámbito económico, social, político o industrial. En palabras de Colard D.:

“El mundo es un inmenso campo de información y un sistema de comunicación”.

Hoy en día, donde la información y las nuevas tecnologías de la información no se entienden y no existirían, sino fuese por el entorno digital que nos envuelve, no se trata como problema la cantidad de información generada sino la capacidad de procesamiento efectivo de la misma.

En el mundo actual no podemos arriesgarnos a que los servicios de Inteligencia sean unos meros almacenes de información. Se corre el riesgo de que esa información se vuelva obsoleta o no sirva para nada. En esta línea de pensamiento indica Taplin:

“La Inteligencia es una actividad inútil (y costosa) si no tiene una aplicación que justifique su valor e inversión”.

La Inteligencia basa su actuación en la amenaza de la seguridad o bien en un enemigo identificado como amenaza. En conversión de la información recolectada en conocimiento estratégico (para dar lugar a la Inteligencia estratégica) y al carácter secreto.

La Inteligencia estratégica trata de:

  • Planificación.
  • Dirección.
  • Identificación.
  • Determinación de las necesidades.
  • Obtención y procesamiento de la información.

Se trata por tanto de gestionar, en un entorno de nuevas tecnologías. Las operaciones de Inteligencia y la integración conjunta de conocimiento.

Para el desarrollo de esta actividad en el ámbito de la Inteligencia estratégica, se cuenta con el sistema C4ISR. Éste, responde desde el marco de las nuevas tecnologías, al control, gestión, intercambio de datos para hacer posible la convergencia total de información desarrollando protocolos como el Network Centric Warfare (NCW).

Básicamente lo que trata un sistema C4ISR es de organizar la información procedente de múltiples y heterogéneas fuentes. Permite que los usuarios que no se encuentren en el teatro de operaciones puedan acceder y analizar dicha información.

Sin embargo hay fallos, la perfección no existe, aunque siempre haya que buscarla. Algunos de estos fallos de Inteligencia son causa de una inercia evolutiva en los métodos, sin haberse parado a veces en averiguar si era verdaderamente correcto lo que se hacía, algunos de estos fallos son:

  • No compartir la información de la que disponen las agencias.
  • La destrucción de información no compartida o su ocultamiento.
  • Tardanza en el análisis de los indicios.
  • Tendencia a disminuir las fuentes humanas en el terreno en pro de una apuesta cada vez mayor de la tecnología.

Frente a estos fallos o diferencias nacen modelos alternativos que pueden resultar interesantes.

Existe un modelo denominado Virtual Team Empresarial que lo que hace es reunir un grupo de expertos capaces de satisfacer unas necesidades de Inteligencia determinadas. Una vez satisfechas, el grupo se disuelve y forman parte de otros grupos o no. El objetivo de este modelo es garantizar el contacto entre consumidores y productores de Inteligencia. El objetivo es que al menos un analista coordinador esté siempre en contacto con los consumidores de Inteligencia.

El modelo Joint Virtual Architecture (JVA), promovido por el Pentágono y que se fundamenta en las redes de colaboración en Inteligencia; el Agile Intelligence Enterprise (AIE) prototipo concebido a partir del servicio de Inteligencia denominado Knoledge-Based Busines (KBB) que está basado a su vez en redes internas, equipos virtuales de trabajo y en compartir la información de manera unánime. Pues bien, todos ellos tienen en común:

  • Interconectividad e interoperabilidad.
  • Modelos empresariales basados en los Virtual Teams.
  • Interacción exterior.
  • Implantación efectiva y apuesta decidida por la gestión de Inteligencia como tipo específico y especializado de conocimiento.

Las variables que afectan internacionalmente a los organismos de Inteligencia son precisamente los elementos que conforman las nuevas amenazas muy relacionadas con la globalización.

Las estructuras que rigen las sociedades internacionales siguen siendo hoy por hoy los Estados-Nación. Siguen siendo los actores fundamentales en las Relaciones Internacionales, aunque sí es verdad que están en un proceso de decadencia. Por lo que, aunque la vigencia de la soberanía de los Estados sigue vigente como principio rector en la esfera internacional, sí es verdad, que la soberanía de los mismos, cada vez lo sea menos.

En este sentido Castells, en un artículo periodístico escribía:

“El Estado-Nación, tal y como se construyó en Europa en los últimos tres siglos, exportándose luego al resto del mundo, ha entrado en una crisis profunda. Crisis de operatividad: ya no funciona. Y crisis de legitimidad: cada vez menos capaz de controlar la globalización de la economía, de los flujos de información, de los medios de comunicación y de las redes criminales […]. Ante tales amenazas el Estado-Nación ha reaccionado, por un lado, aliándose entre ellos; por otro lado, reverdeciendo los laureles del Estado mediante la descentralización autonómica y municipal”.

Con todo ello las variables clásicas que de algún modo, son indicativas de cierto grado de amenaza, siguen vigentes:

  • El factor geográfico: donde incluimos la geopolítica, la geo-demografía, la geo-economía y los recursos energéticos principalmente.
  • El factor demográfico: influye en aspectos tan dispares como el económico, social, ecológico, militar o científico.
  • El factor económico: tanto en lo comercial, financiero o monetario.
  • El factor técnico-científico: con la innovación al frente.

Hoy en día, además de las variables clásicas que marcan la amenaza actual nos encontramos con el nuevo paradigma tecnológico, las nuevas tecnologías del procesamiento de la información y la comunicación.

La evolución de las sociedades modernas viene determinada por el grado de compromiso con la tecnología. Su transformación estará ligada a la tecnología o a la falta de ella, pero será el grado tecnológico quien marque el punto de inflexión en los albores de un conflicto.

Hemos hablado de los Estado-Nación como entidad principal en la esfera internacional, pero también dijimos que su repercusión va en decadencia en pro de otros actores no estatales, protagonistas de los efectos de la globalización, como lo son las Organizaciones Internacionales o las Fuerzas Transnacionales.

  • Redes criminales Transnacionales.
  • Elites sociales.
  • Grupos de poder.
  • Organizaciones no gubernamentales.
  • Empresas transnacionales.

Las redes criminales transnacionales se han visto fortalecidas por el fenómeno de la globalización. Los cárteles de la droga, los traficantes de seres humanos, de armas, terroristas, el crimen organizado… todos comparten como características reforzadas su flexibilidad, interconexión y su versatilidad.

Las organizaciones no gubernamentales y las empresas transnacionales están cada vez más presentes en los foros internacionales y allí donde se toman las decisiones. Las relaciones sociales, los Derechos Humanos, el medio ambiente e incluso los conflictos armados no se podían explicar, o al menos no en todo su conjunto, sin el comportamiento de estas organizaciones y empresas.

Dos aspectos de especial interés son hoy claves para la evolución de la amenaza:

  • El factor mediático.
  • El factor ideológico.

El mediático responde a las nuevas tecnologías de la información y comunicación: a las TIC, redes sociales y a la efectividad en la comunicación de noticias, muy relacionadas con la actual moda de la profusión de noticias falsas con la intención de influir en la vida social y política de un país. La Inteligencia responde ante estos hechos con nuevos sistemas de procesamiento de datos, nuevos sistemas de comunicaciones y contrarrestando los ciberataques con la ciberdefensa. Aún estamos en pañales a este respecto.

El factor ideológico, no es sólo ideológico, hace referencia también a lo espiritual, a lo cultural, a lo identitario. Parece contradictorio, pero en el siglo XXI, las ideologías no han muerto, están más vivas que nunca, han sabido transformarse y evolucionar. André Malraux dijo:

“El siglo XXI será religioso o no será”.

Y con todo esto, la amenaza no ha dejado de existir. Tampoco la necesidad de información en los conflictos generados por el final de la Guerra Fría (hoy muy presente). De las incertidumbres que la globalización presenta sin soluciones a medio plazo. Especial interés las crecientes acciones delictivas relacionadas con el ciberespacio. Pero lo que yo creo más importante, los efectos desconocidos del Cambio Climático, que amenaza con un Polo Norte navegable.

Todos estos cambios a los que el mundo hace frente, influyen en la transformación de la sociedad. También en la transformación del presente, e influyen en la incertidumbre, amenazas y retos del futuro.