LA ACTUALIDAD DE LA ALIANZA.

En el pasado más reciente de las misiones OTAN, destaca la misión ISAF en Afganistán que con el paso del tiempo se ha mantenido y se ha ratificado en los términos de la Cumbre de Lisboa 2010.

El objetivo de la Alianza era conseguir un Afganistán democrático y próspero, económica, social y educativamente hablando. Evitando que fuera un lugar seguro para terroristas y que además contagiase de prosperidad el resto de la región. Hoy solo se aspira a conseguir cierto grado de estabilidad.

La misión ISAF de combate que la OTAN tenía desplegada en Afganistán vio su fin en 2014, pasando entonces la seguridad del país a la ANSF afgana, manteniendo, eso sí, la OTAN un contingente reducido encargado de la formación, asesoramiento y asistencia a las fuerzas de seguridad afganas.

La reunión de los líderes de la Alianza en la Cumbre de Chicago 2012 ratifica medidas y políticas de actuación tomadas en Lisboa y evidencia nuevas maneras de actuar a propósito de la realidad política y económica mundial, además de la obviedad de los nuevos retos y amenazas a los que se debe de enfrentar la OTAN.

Se apuntan las tareas esenciales de Defensa Colectiva, Gestión de Crisis y Seguridad Cooperativa, especialmente para hacer frente a la crisis financiera mundial y responder a los desafíos geoestratégicos en permanente evolución.

La cumbre de Chicago se inicia con un claro aumento de la beligerancia en un intento de salvaguarda de los intereses aliados y que dio comienzo ya en la cumbre de Lisboa en 2010 reconocido en los logros y objetivos cumplidos o por cumplir en algún grado y entre los que destacan:

  • La defensa antimisiles balísticos.
  • Un nuevo sistema de vigilancia terrestre, mejorando la inteligencia, vigilancia y reconocimiento.
  • Ampliación de la vigilancia aérea en el Báltico.
  • Una nueva estructura de mando.
  • Mejoras en la defensa cibernética.
  • Ampliación del sistema de mando y control aéreo de la OTAN.

A la luz de estos intentos, la Cumbre de Chicago se fija como nuevos objetivos para la Alianza 2020: fuerzas modernas, estrechamente conectadas, equipadas, entrenadas, ejercidas y comandadas para que puedan operar conjuntamente y con socios de cualquier entorno.

Se ratifica el concepto estratégico de Defensa Inteligente como el enfoque correcto para el futuro de la Alianza. Esto es debido principalmente a la crisis económica que hizo mella en los presupuestos de defensa de varios de los países miembros. También por este motivo la OTAN ve con buenos ojos la cooperación multinacional si con ello se mejora la protección, vigilancia y formación.

La falta de inversión en Defensa por parte de los países miembros hace que se exprima al máximo el jugo del concepto estratégico de la Defensa Inteligente, los vínculos entre socios y también con los países no aliados.

La Defensa Inteligente representa la cultura de la colaboración multinacional como opción eficaz y eficiente para desarrollar capacidades críticas.

Para hacer frente a los retos consensuados en la Cumbre de Chicago, se contempla una nueva línea de actuación: La Iniciativa de Fuerzas Conectadas (Connected Forces Initiative) como un nuevo esfuerzo de la OTAN para impulsar la cohesión y disponibilidad de las Fuerzas Armadas de los aliados.

El alto número de operaciones que la OTAN ha llevado a cabo en los últimos años ha supuesto grandes esfuerzos para las Fuerzas Armadas de todos los países miembros, pero también ha evidenciado grandes logros en la interoperabilidad de unos con otros.

¿Qué se pretende con la Iniciativa de Fuerzas Conectadas?

  • Mantener y aumentar la cohesión de las Fuerzas Aliadas.
  • Proporcionar la capacidad militar necesaria para agrupar las decisiones políticas.
  • Mejorar la disponibilidad y la eficacia de las Fuerzas Armadas.
  • Mejorar la instrucción y el adiestramiento.
  • Aumentar el número de los ejercicios y prácticas.
  • Hacer un mejor uso de la tecnología.

Los efectos de la crisis financiera apuntados ya por la Cumbre de Chicago, así como el aumento de la beligerancia para hacer frente a nuevos y viejos enemigos se manifiestan con mayor énfasis en la Cumbre de la Alianza que se celebró en Gales en el 2014.

“En este mundo peligroso reconocemos que necesitamos invertir más esfuerzos y dinero, así que la Alianza hizo un compromiso con la inversión en defensa”.

[…]

“Con las decisiones que tomamos aquí en Gales, la OTAN seguirá siendo la base de nuestra Defensa Colectiva”.

La Cumbre de Gales se caracteriza por dos importantes temas a tratar entre los miembros de la Alianza: la crisis que hoy afecta a la seguridad del este de Europa y un mayor compromiso por parte de los socios para aumentar las inversiones en Defensa.

El 21 de noviembre de 2013 tiene lugar en Kiev las primeras manifestaciones de índole europeísta debido a la suspensión de la firma del acuerdo de asociación de libre comercio entre Ucrania y la UE.

El gobierno ucraniano se ve superado por los acontecimientos y el presidente Yanukovich se refugia en Rusia. La Unión Europea actúa de la manera que viene siendo habitual con la inacción como costumbre y con mucha burocracia de por medio. Mientras, Rusia se posiciona y se anexiona la península de Crimea, puebla toda la frontera (y algo más) con tropas rusas y apoya a la guerrilla pro-rusa en Ucrania.

La máxima tensión llega con el derribo del avión comercial MH17 de Malasya Airlines que cubría la ruta Amsterdan Kuala-Lumpur por rebeldes separatistas con un misil tierra-aire de origen soviético el 7 de julio de 2014 en la región de Donetsk a 40 km de la frontera rusa.

Ante la tibia respuesta de la UE y la no intervención de EE.UU directamente en el conflicto, la OTAN planea una fuerza de respuesta rápida para proteger a sus miembros en la frontera este de Europa.

Esta fuerza de respuesta surge a partir del plan de acción para la preparación de la OTAN. Es un plan específico que responde a los cambios en el entorno de seguridad en las fronteras de la OTAN y más allá. Responde a los desafíos planteados por Rusia y a sus implicaciones estratégicas. También responden a los riesgos y amenazas de Oriente Medio y el Norte de África. El plan fortalece la capacidad de gestión de crisis de la Alianza y refuerza la Defensa Colectiva.

Estas medidas adoptadas incluyen la presencia continua aérea, terrestre y marítima en la zona oriental de la Alianza. El requisito es el aseguramiento y disuasión y una respuesta flexible y escalable en función de la evolución de la situación general de seguridad.

La cumbre de Gales evidencia la tensión con Rusia en el este de Europa. En el punto uno de las declaraciones de Gales se pone de relieve precisamente esto:

“Las agresiones de Rusia contra Ucrania desafían nuestra visión de un conjunto europeo, libre y en paz. La creciente inestabilidad en nuestro vecindario meridional desde Oriente Medio hasta el Norte de África, así como las amenazas transnacionales y multidimensionales, también desafían nuestra seguridad. Todos ellos pueden tener consecuencias a largo plazo para la paz y la seguridad en la región euroatlántica y la estabilidad en todo el mundo”.

Para dar cabida a todo lo anterior se produce un aumento significativo de la Capacidad de Respuesta de la Fuerza (NRF) y se establecen las Fuerzas de Tareas Conjuntas de Alta Preparación (VJTF, Very High Readiness Joint Task Force) para desplegar en la periferia de la OTAN y que incluyan un componente terrestre, aéreo, marítimo y operaciones especiales. El establecimiento de un mando y control rotativo y priorizando una planificación y ejercicios en escenarios de Defensa Colectiva.

Los ejercicios con enfoque hacia la Defensa Colectiva incluyen respuestas integrales a complejos escenarios civiles y militares. Y a propósito de esto, la Iniciativa de Fuerzas Conectadas (CFI) aprobada en 2012 en Chicago tiene plena vigencia en el plan de acción para la preparación (Readiness Action Plan).

La OTAN se prepara para abordar eficazmente nuevos conflictos, en donde se dan de manera simultánea una amplia gama de medidas militares, paramilitares y civiles abiertas y encubiertas en un diseño altamente integrado. La Guerra Híbrida.

“Consideramos en los términos más enérgicos la escalada e intervención militar ilegal de Rusia en Ucrania y exigimos que Rusia retire sus tropas de dentro de Ucrania y a lo largo de la frontera ucraniana. Esta violación de la soberanía e integridad territorial constituye una violación grave del derecho internacional y un gran desafío para la seguridad euroatlántica. No reconocemos, ni reconoceremos la ilegítima anexión de Crimea por parte de Rusia. Exigimos que Rusia cumpla con el derecho internacional y con sus obligaciones y responsabilidades internacionales; poner fin a la ocupación ilegítima de Crimea; abstenerse de acciones agresivas contra Ucrania; retirar sus tropas; detener el flujo de armas, equipos, personas y dinero; dejar de fomentar la tensión a lo largo de la frontera ucraniana”.

Las relaciones OTAN-Rusia preocupan, la ley fundacional OTAN-Rusia, la Declaración de Roma, así como el Consejo OTAN-Rusia, se ven amenazados por el conflicto ucraniano. Más allá de la preocupación. La OTAN suspende toda colaboración civil y militar con Rusia, aunque los canales de comunicación parece que siguen abiertos.

La otra parte que sustentó la Cumbre de Gales fue la económica. La inversión en Defensa y Seguridad de los países miembros sonando de fondo la ya recurrente cifra del 2%.

Se llega al acuerdo de que hay que invertir la tendencia de la disminución de los presupuestos de Defensa de los países miembros y que hay que hacer un uso más eficiente de nuestros fondos equilibrando costes y responsabilidades. Nuestra Defensa y Seguridad depende de cuánto y cómo gastemos.

En la Cumbre de Gales de 2014 se hace mención a las armas nucleares.

“Mientras sigan existiendo armas nucleares, la OTAN seguirá siendo una alianza nuclear. Las fuerzas nucleares estratégicas de la Alianza, particularmente las de EE.UU, son la garantía suprema de la seguridad de los aliados. Las armas nucleares del Reino Unido y Francia tienen un carácter disuasorio propio y contribuyen a la disuasión y seguridad de la Alianza”.

En cuanto al despliegue de armas estratégicas y su evolución y más concretamente la Defensa de Misiles Estratégicos (BMD), hoy ya ha sido completado el despliegue del Aegis Ashore en Rumanía, uniéndose a España en dar soporte al escudo antimisiles con el despliegue anticipado de buques Aegis en la base aeronaval de Rota, Cádiz.

El objetivo de la OTAN sigue siendo un BMD (Ballistic Misile Defence) operacional que pueda proporcionar cobertura y protección completa a todas las poblaciones, territorios y fuerzas de la OTAN en Europa.

Entre tanto, los compromisos de la OTAN adquiridos en Gales pasan por:

  • Mejorar y reforzar la capacitación y los ejercicios.
  • Mando y control, incluso para operaciones aéreas exigentes.
  • Inteligencia, vigilancia y reconocimiento.
  • Capacidad de defensa antimisiles balística según la Cumbre de Lisboa y Chicago.
  • Defensa Cibernética.
  • Mejorar la robustez y disponibilidad de nuestras fuerzas terrestres para la Defensa Colectiva y la Gestión de Crisis.

En el año 2015 tiene lugar el ejercicio de Alta Visibilidad Trident Juncture a partir de los objetivos marcados en Gales. Es el ejercicio más amplio y exigente hasta la fecha que desarrolla la OTAN, constatando además la experiencia en las Operaciones de Interoperabilidad de la Iniciativa de las Fuerzas Conectadas (CFI). El ejercicio tiene lugar entre España, Italia y Portugal con la participación de más de 35 000 efectivos de más de 30 países diferentes por tierra, mar y aire.

En cuanto a la colaboración con la UE, la OTAN seguirá trabajando para garantizar la interoperabilidad de las iniciativas Smart Defence y Pooling and Sharing poniendo énfasis en:

  • Transporte aéreo estratégico.
  • Reabastecimiento aire-aire.
  • Apoyo médico.
  • Vigilancia marítima.
  • Comunicación por satélite.
  • Sistemas de aviones no tripulados.

Hoy la OTAN, además de las amenazas a la integridad europea en el este de Europa por parte de Rusia, tiene que hacer frente a la inestabilidad del Norte de África, Siria y de las matanzas terroristas del Estado Islámico.

Tiene que hacer frente a las dudas y fiabilidades que por iniciativas políticas presentan algunos socios. La preocupante falta de inversión en Defensa de otros y amenazas y retos en otras partes del globo que afectan a la estabilidad internacional.

Hoy la OTAN ha de proponerse si no lo ha hecho ya, hacer frente a varias amenazas de diferente naturaleza de manera simultánea en diferentes puntos del mapa. La OTAN tiene que prepararse para lo que será lo más parecido a una guerra mundial aplicando conceptos del siglo XXI, esto es, a partir de la amenaza híbrida de lo que es una guerra.