ORGANIZACIÓN DE LA CALIDAD Y SEGURIDAD DEL PRODUCTO EN LOS PROYECTOS DE DEFENSA; CALIDAD Y SEGURIDAD EN LOS PROCESOS, PROYECTOS Y PRODUCTOS; EL RAC COMO FIGURA ENCARGADA DE GARANTIZAR EL CUMPLIMIENTO DE LA CALIDAD Y LA SEGURIDAD.

Podemos interpretar la calidad de un producto como el conjunto de características que lo diferencian de otros de su misma especie y que permiten compararlo con ellos mismos a fin de apreciar diferencias y poder clasificarlo como mejor o peor para un observador.

A raíz de lo anterior, la función calidad sería la conformación de las actividades o procesos que se llevan a cabo en una empresa con el fin de llegar a un objetivo común generalmente aplicando un mínimo de esfuerzo obteniendo un máximo de eficacia.

Este conjunto de actividades de la función calidad deben de repercutir en el producto final. Es decir, estas actividades deben converger al cumplimiento de los requisitos definidos. La función calidad no debe únicamente dirigirse al cumplimiento de requisitos, ha de orientarse para su comercialización, el producto debe ser vendible y satisfacer al comprador y por último debe cumplir con la máxima del mínimo esfuerzo-máxima eficacia.

Dicho de otro modo, no debe gastarse recursos innecesarios para su consecución, ni viceversa, al punto de ofrecer un producto barato pero con un número de incidencias inasumibles.

La calidad y el ejercicio de actividades que conlleva su permanente mejora deben converger con las actividades necesarias para garantizar la seguridad de los proyectos de Defensa.

Converger la calidad con la seguridad, implica además el aseguramiento de la calidad, esto es, controlar las actividades para mantener los procesos estables. No hay calidad en el producto si no hay calidad en el proceso. En relación a todo esto lord Kelvin dijo:

“Lo que no se define, no se puede medir, lo que no se mide, no se puede mejorar y lo que no se mejora se degrada siempre”.

Para todo lo anterior es necesario identificar y conocer el ciclo de vida y quienes toman parte de él con el fin de asegurar la calidad y garantizar la seguridad.

La calidad del producto se consigue con la calidad en los procesos y los procesos son actividades iniciadas, ideadas o llevadas a cabo por seres humanos. Conocer a las personas de las empresas y por lo tanto conocer la organización empresarial así como las actividades vinculadas con terceros. Desde este punto de partida hacer un seguimiento de las actividades de los procesos puede ser una tarea ardua y compleja y se recomienda una serie de medidas.

El modelo aplicado a la organización que define la OTAN se trata de la normativa AQAP (Allied Quality Assurance Publication) que en español se vino a traducir como PECAL (Publicaciones Españolas de Calidad).

PECAL es un conjunto de metodologías cuya misión es regular con gran precisión los procesos de negocios y garantizar la calidad de los productos. Permite relacionar las actividades de la empresa con los efectos que produce en la sociedad.

Está pensado especialmente para evaluar la capacidad técnica de los contratistas que suministran productos de elevada calidad a los ministerios de Defensa de la OTAN.

La metodología de manera esquemática recoge que los requisitos que deben cumplir sus sistemas en términos de calidad garanticen dicha calidad.

La norma a este respecto la recoge la STANAG 4107 que es la guía de la OTAN que recoge el aseguramiento de la calidad. Que permite identificar los riesgos de calidad y detallar las tareas relacionadas para su inclusión en la Solicitud de Calidad Gubernamental.

La STANAG 4107 incluye las PECAL 2000 y también la 160 que relaciona los requisitos OTAN de calidad del software durante todo el ciclo de vida.

En atención a la PECAL 160, el suministrador presentará un Plan de Calidad que deberá ser aceptable para el RAC.

“La organización deberá establecer, documentar, implementar y mantener un sistema de gestión de calidad y mejorar continuamente su eficacia según los requisitos de esta norma internacional” (ISO9001).

Por todo ello la organización deberá:

  • Identificar los procesos necesarios para la gestión de la calidad y su aplicación.
  • Determinar la secuencia y la interacción de estos procesos.
  • Determinar criterios y métodos para garantizar el control de los procesos y que sean efectivos.
  • Asegurar la disponibilidad de recursos.
  • Controlar, medir y analizar procesos.
  • Implementar acciones necesarias para corregir los resultados necesarios y la mejora constante de los procesos.

Lo que no se mide no se puede mejorar y para mejorar la calidad de un producto hay que evaluar todo su alcance, esto es:

  • Los entregables.
  • Los modelos de análisis.
  • La complejidad del diseño.
  • Medidas de código.
  • Efectividad del proceso.
  • Documentación interna.
  • Etc…

La medición de la calidad en los procesos de desarrollo del producto se fundamenta en la medición y evaluación de esfuerzos, de los costes y en su última instancia de los defectos encontrados.

Sin embargo para evitar defectos en el proceso de desarrollo del producto el inicio del aseguramiento de la calidad y por tanto su medición han de empezar en la fase de proyecto (sino antes). No sólo en su inicio sino también durante todo su desarrollo, adelantándose a los posibles riesgos potenciales y haciendo un seguimiento de los mismos. Detectar los problemas a tiempo antes de que se conviertan en críticos y saber parar y solucionar y no seguir adelante hasta conseguirlo.

Calidad en el proceso y en el proyecto, pero es fundamental en la fase de diseño, pues es aquí donde más errores se pueden cometer. Sería interesante medir la calidad a partir de los aspectos de complejidad, reusabilidad, acoplamiento y cohesión de los distintos productos y elementos.

En definitiva, para una buena medición de la calidad puede ayudar una buena especificación de requisitos teniendo en cuenta lo siguiente:

  • Corrección: validación de requisitos.
  • Completitud: grado en que los requisitos cumplen las necesidades de los usuarios.
  • Consistencia: ausencia de requisitos contradictorios.
  • Carencia de ambigüedad: un único requisito debe tener una única interpretación.
  • Trazabilidad: seguimiento de la evolución de los requisitos.
  • Fácil de comprender.

Mientras que la calidad busca la mejora, como ya hemos visto de la totalidad del producto, procesos y proyecto, a la seguridad sólo le interesa el mantenimiento de su propio concepto, la seguridad.

Sin embargo sí hay algo que converge entre la calidad y la seguridad. O mejor dicho, entre la no calidad del producto en todas sus formas y los costes en seguridad.

Los esquemas organizativos de la calidad de un producto y su seguridad mantienen el mismo tipo de principios a saber:

Ante esta situación sería interesante reevaluar los esfuerzos de calidad, aumentarlo y no tener así que crear nuevos esfuerzos en una gestión de la seguridad.

Ya hemos aludido a la normativa PECAL de la OTAN como modelo de regulación de las actividades de inspección que suelen desarrollar los ejércitos a petición de un país miembro de la Alianza cuando efectúa compras de armamento y material en otro país miembro de la Alianza.

Desde el origen de estas prácticas todos los países han formado personal y han establecido un sistema de inspección para evaluar el material bélico en todo su ciclo de vida.

La evolución metodológica y tecnológica de estos procesos dio lugar a acuerdos mutuos bilaterales. La inspección oficial, tal como la establece la norma AQAP (PECAL en español) recae en el Representante oficial para el Aseguramiento de la Calidad (RAC).

La inspección de seguridad en los procesos, productos y proyectos, no sólo compete a Defensa, que al final de todo es el cliente siendo la OTAN y los ministerios de Defensa de los países miembros quienes promueven la colaboración con suministradores, proveedores y subcontratistas de Defensa para que haya conformidad con la inspección de la calidad y por lo tanto de la seguridad.

“La administración tiene la facultad de inspeccionar y de ser informada del proceso de fabricación (de obtención) o elaboración del producto que haya de ser entregado como consecuencia del contrato, pudiendo ordenar o realizar por sí misma, análisis, ensayos y pruebas de los materiales que se vayan a emplear, establecer sistemas de control de calidad y dictar cuantas disposiciones estime oportunas para el estricto cumplimiento de lo convenido”.

El RAC evalúa en función de dos aspectos:

  • Obtención de información necesaria para el aseguramiento de la capacidad del suministrador para producir productos conforme a lo establecido.
  • Acciones necesarias para asegurar que lo comprometido en el contrato se cumple.

Para ello el RAC tiene las siguientes herramientas:

Ninguna de estas disposiciones, normativas ni organizaciones son capaces de garantizar la calidad en los procesos, productos ni proyectos y por lo tanto de asegurar una gerencia óptima en los aspectos de seguridad si los propios empleados no asumen la iniciativa de esta visión de convergencia entre calidad y seguridad.